La Corte Penal Internacional (CPI) lamentó la decisión de Venezuela de retirarse como miembro del tribunal, al tiempo que recordó que la renuncia no tendrá efectos inmediatos.
Indicó que el país seguirá siendo parte del organismo durante un año y mantendrá también sus obligaciones de cooperación con las investigaciones y procedimientos ya iniciados en los últimos años.
La Corte señaló que todavía no ha recibido la notificación formal de la retirada a través de la Oficina de Tratados de las Naciones Unidas, aunque subrayó que adherirse o abandonar un tratado internacional “sigue siendo un derecho soberano de los Estados conforme al derecho internacional”.
“La retirada no afecta a las obligaciones de cooperación ya existentes por investigaciones o procedimientos penales que se hubieran iniciado antes de que la retirada entrara en vigor, ni perjudica en modo alguno el examen continuado por parte de la Corte de cualquier asunto que ya estuviera siendo considerado antes de la fecha en que la retirada se haga efectiva”, agregó.
La reacción llega después de que el Gobierno venezolano anunciara este viernes su decisión “firme e irrevocable” de renunciar al Estatuto de Roma, al considerar que la CPI actúa con un «sesgo» que concentra su labor de forma “desproporcionada” en países africanos y latinoamericanos y responde a intereses ajenos a la justicia internacional.