Un terremoto de magnitud 7,1 afectó la isla de Kyushu, en el suroeste de Japón, dejando al menos 50 personas heridas y 12 viviendas colapsadas.
El movimiento telúrico, cuyo epicentro se localizó en la prefectura de Kumamoto a una profundidad de 10 kilómetros, alcanzó el nivel máximo de la escala sísmica japonesa en varias localidades.
Tras el evento, las autoridades emitieron una alerta de tsunami de hasta un metro para las costas cercanas, la cual fue levantada horas más tarde al no registrarse variaciones significativas del mar.
El fenómeno causó cortes del servicio eléctrico en cerca de 48.000 hogares, mientras que los equipos de rescate evalúan reportes de personas atrapadas en estructuras colapsadas y en un centro comercial de la ciudad de Kumamoto.
Las autoridades locales mantendrán el monitoreo en la zona afectada para atender las emergencias, rescatar a los atrapados y prevenir riesgos ante posibles réplicas en las próximas horas.