La Fiscalía de Bolivia emitió una nueva orden de arresto contra el expresidente Evo Morales, a quien acusa de los delitos de terrorismo y alzamiento armado por presuntamente alentar las protestas y bloqueos de carreteras que paralizaron al país en semanas recientes.
La información fue divulgada por el propio exmandatario en su cuenta de X, donde rechazó los cargos en su contra y aseguró que el Gobierno busca responsabilizarlo a él y al movimiento que encabeza «de las movilizaciones sociales para ocultar el verdadero drama que vive Bolivia: una profunda crisis económica y social, fruto de un modelo que ha abandonado al pueblo y protege la corrupción».
«No nos van a intimidar. Seguiremos luchando junto al pueblo, como lo hemos hecho siempre, con la convicción de que Bolivia merece un camino distinto: el de la dignidad, la soberanía, la justicia social y la recuperación de la esperanza para todas y todos», agregó.
La orden fue emitida por el fiscal Brayan Melgar y se deriva de una denuncia presentada en el departamento de Santa Cruz, en el oriente del país, de acuerdo con un reporte de la agencia EFE.