América Latina podría enfrentar un fenómeno de El Niño severo este año con un impacto comparado al registrado en 2015, según advirtió Máximo Torero, jefe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
El funcionario explicó que este evento natural, caracterizado por el calentamiento inusual del océano Pacífico entre octubre y diciembre, amenaza con asestar un «doble golpe» a la región, pues empeoraría la cadena de suministro agrícola que ya arrastra afectaciones debido al bloqueo del estrecho de Ormuz, con consecuencias desiguales que van desde inundaciones en la costa norte de Perú hasta escasez de agua en sectores del norte y sur de Chile.
«Hay una alta probabilidad de que este sea un fenómeno de El Niño intenso, como el de 2015», advirtió el funcionario.
La alerta de la FAO coincide con las proyecciones del Centro de Predicción Climática de EE. UU., organismo que calcula en un 81 % la probabilidad de que se desarrolle un evento «muy fuerte», posicionándose entre los de mayor intensidad registrados desde 1950.
Ante este escenario de riesgo para la seguridad alimentaria y el abastecimiento, Torero urgió a los gobiernos latinoamericanos a diseñar políticas públicas orientadas a la contingencia, priorizando un incremento en las inversiones de preparación preventiva y el resguardo de la infraestructura estratégica.