Él y su esposa fingieron un suicidio, pero el Cicpc descubrió el macabro homicidio, y los detuvo
El dolor inicial en la parroquia Samán de Guere dio paso a la indignación tras confirmarse un crimen atroz, y es que el hijo de la vecina Rosa Ysabel Erazo de González, de setenta años, juraba ante las autoridades que su madre se había quitado la vida, intentando cerrar el caso con la versión de un supuesto suicidio.
Sin embargo, las experticias técnico-científicas del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas, Delegación Municipal Mariño, dieron con la verdad.
Tras las investigaciones, los sabuesos de la policía científica comprobaron que la muerte de la anciana fue un homicidio planificado fríamente por su propio hijo, Domingo Rafael González Erazo, y la esposa de este, Sandi Nohemí Albarrán de González.
De acuerdo con la versión policial, la ambición motivó el plan criminal durante dos años, en los que la pareja quería apoderarse de los bienes y del dinero familiar. Los constantes roces escalaron porque la víctima administraba los recursos del hogar y brindaba especial atención a otro de sus hijos que padece una discapacidad.
El día del atentado, tras una fuerte discusión dentro de un vehículo, supuestamente, los victimarios golpearon y estrangularon a la septuagenaria.
Para respaldar la falsa teoría del suicidio que el propio hijo pregonaba, metieron el cuerpo en el maletero, lo llevaron a la residencia y lo colgaron con un mecate.
Pero, la coartada se derrumbó por completo ante la exhaustiva investigación policial, que concluyó con la detención e incautación del automóvil de la fallecida, un teléfono celular y las prendas vinculadas al asesinato. El caso fue colocado a las órdenes del Ministerio Público.