La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, anunció este viernes de un acuerdo histórico con el Gobierno de los Estados Unidos, diseñado para reactivar y reconstruir la infraestructura energética de hidrocarburos.
“Se contempla el desarrollo de 17 campos estratégicos, con un potencial probado de 65 mil millones de barriles de petróleo, una inversión de más de 100 mil millones de dólares y más de 209 mil millones de dólares en tributos para el Estado”, afirmó Rodríguez.
El objetivo central es avanzar hacia la “consolidación de una potencia energética productora”, con lo cual se pretende generar empleos directos, aumentar los ingresos salariales de los trabajadores y propiciar el bienestar de la población.
Esta modernización industrial no solo beneficiará al país, sino que buscará asegurar la seguridad energética de todo el hemisferio y dar equilibrio a los mercados globales de crudo.