El entierro de Naín Andrés Pérez Toncel, conocido como alias “Bendito Menor”, causó temor y rechazo en las calles de Riohacha, Colombia.
El sujeto fue dado de baja por la Policía Nacional en un operativo, y las honras fúnebres terminaron convertidas en una caravana de motocicletas donde se exhibieron armas de fuego.
Durante el recorrido del ataúd hacia el cementerio, varios hombres armados dispararon ráfagas de fusil al aire ante la mirada de cientos de personas.
El cortejo contó además con música relacionada con el crimen y pancartas que mostraban la foto del difunto con la frase “El capo de los pobres”, lo que generó una fuerte alarma entre los habitantes de la zona.