La adquisición de una bomba de agua se ha convertido en un recurso obligatorio para muchos habitantes de los Altos Mirandinos, quienes debido a la escasez del suministro compraron tanques. Cansados de cargar pesados tobos, muchos invierten en el aparato.
En un sondeo que realizó Avance por ferreterías de la zona, se constató que sus precios varían entre $40 y $70. Muchos alegaron que se apoyan con plataformas como Cashea para poder financiar su compra.
“Se deteriora la calidad de vida. Cargar un tobo tras otro. Es algo que agota, que cansa”, aseguró una compradora que invirtió en la compra de una bomba de agua en Fetiplom.