Wilber Rafael Garcés Pérez, de nacionalidad venezolano, podría ser condenado a hasta 20 años de prisión en Estados Unidos, tras ser formalmente acusado de agredir a un oficial federal durante un procedimiento civil de deportación en Austin, Texas, un hecho en el que resultó herido de bala por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
De acuerdo con los documentos judiciales presentados por el Departamento de Justicia estadounidense, Garcés Pérez, quien trabajaba como repartidor a domicilio, fue interceptado por las autoridades migratorias luego de que estas verificaran que las placas de su vehículo correspondían a una persona con una orden de expulsión vigente.
El reporte oficial indica que los agentes bloquearon el automóvil del sospechoso al salir de un restaurante. Pese a que el encuentro inició de manera cordial, la situación escaló cuando el procesado solicitó mover su vehículo. Ante la negativa de la autoridad y la orden de descender de la unidad, Garcés Pérez presuntamente subió la ventana y aceleró, impactando a uno de los oficiales con el espejo lateral.
El incidente desencadenó una persecución de ocho minutos que culminó cuando un segundo agente abrió fuego contra el automóvil, argumentando que el conductor intentó embestirlo. El tirador no portaba cámara corporal en ese momento.
Garcés Pérez recibió un impacto de bala en la espalda —el proyectil quedó alojado cerca de su columna— y debió ser hospitalizado antes de pasar a custodia federal. Según la acusación, el venezolano aceptó ser entrevistado sin asistencia legal y admitió haber desobedecido los comandos verbales para huir del sitio.