La defensa de Cilia Flores volvió a pedir al tribunal que le conceda libertad bajo fianza y advirtió sobre el deterioro de su estado de salud durante su permanencia en prisión, según documentos incorporados al proceso judicial.
Los abogados sostienen que sus problemas cardíacos se han agravado desde su detención. En las actas judiciales señalan que Flores presentó “una racha de 33 latidos de taquicardia ventricular” y posteriormente experimentó un episodio de 30 minutos de “intensa opresión torácica”, sin que después se le practicaran análisis clínicos.
A estas complicaciones se suman considerable pérdida de peso y la pérdida de dos molares, expone su equipo legal. La defensa sostiene que, antes de ser detenida, la afección cardíaca de Flores se encontraba “estable” y era tratada mediante una única inyección mensual.
Los abogados atribuyen el empeoramiento de su condición a las circunstancias posteriores a la operación militar estadounidense del 3 de enero, en la que Flores y Maduro fueron capturados en Caracas y trasladados a Nueva York.