Una mala canalización y las lluvias favorecen los deslizamientos del terreno
Un total de siete personas, entre adultos y una mujer en gestación, hacen vida en un inmueble de la calle Los Mangos del sector Brisas de Colinas en Carrizal, y viven bajo el riesgo latente de perder su hogar debido al deslizamiento constante del terreno que colinda con la estructura.
En cada precipitación fuerte, los sedimentos del cerro caen en la carretera Panamericana, al frente de Protección Civil, lo que evidencia un doble riesgo, tanto en la carretera nacional como en la vivienda.
Jetsabell Suárez, una de las afectadas, explicó que aproximadamente cuatro metros de su parcela ya cedieron. Señaló que el principal detonante de las fracturas es que, hace tiempo, uno de los vecinos instaló una tubería de ocho pulgadas para canalizar aguas servidas; sin embargo, lo que empezó siendo un canal para dos casas terminó siendo para 10.
“Cuando instalaron eso no di mi autorización. Esas tuberías pasan por todo el patio de la vivienda y caen en una torrentera, pero todo ese espacio se anega y quien sale afectada es mi propiedad. Me he cansado de reportar el problema; las autoridades hablan conmigo, pero no se concreta ninguna reparación, por lo que pido que esa tubería sea retirada de mi espacio y busquen otra canalización”, indicó.
Además de los daños materiales, Suárez contó que el problema ha afectado psicológicamente a todos los residentes.
“Llueve y nos asomamos, escuchamos agua y salimos a ver; cae un aguacero y no podemos estar en paz sabiendo que nuestra morada ya está cediendo ante ese terreno”.
Realizando una tala preventiva de los árboles que están en el espacio se encuentra personal de Servicarrizal junto a una comisión de Protección Civil Carrizal, quienes realizan inspecciones constantes en la zona desde que se presentó el primer derrumbe.