El Senado chileno aprobó un proyecto de ley que perfecciona el procedimiento de expulsión administrativa de extranjeros infractores y que permite a la policía, previa orden judicial, ingresar a domicilios donde se encuentren inmigrantes con órdenes de expulsión vigentes.
Con 37 votos a favor y una abstención, el Senado aprobó el informe final de una comisión mixta, órgano temporal del Legislativo integrado por senadores y diputados, que introdujo modificaciones al proyecto, previamente aprobado por la Cámara de Diputadas y Diputados.
Uno de los principales cambios a la Ley de Migración y Extranjería contenidos en la propuesta es facilitar la ubicación y detención de extranjeros con órdenes de expulsión vigentes, operación que estará a cargo de la Policía de Investigaciones (PDI).
Según el proyecto, la PDI solicitará a un juez de garantía la autorización para ingresar al domicilio donde se ubique la persona y detenerla, requerimiento que el magistrado deberá resolver en un plazo de 24 horas.
En Chile hay actualmente más de 330 mil extranjeros en situación irregular, según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
Diversos reportes estiman que más de 75 mil órdenes de expulsión siguen pendientes de ejecución, de las cuales cerca de la mitad corresponden a ciudadanos venezolanos.