La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, suspendió de forma inmediata el uso obligatorio de las máquinas fiscales y anunció una reestructuración en el registro de contribuyentes especiales, como parte de la preparación del proceso de “reforma tributaria”.
“Suspendo a partir de este momento la obligatoriedad de la máquina fiscal, suspendido el carácter obligatorio”, dijo durante la transmisión de una reunión con el vicepresidente de Economía, Calixto Ortega, la ministra de Hidrocarburos, Paula Henao, y el presidente del Seniat, Román Maniglia.
Detalló además que la lista de contribuyentes especiales pasó de más de 132 mil a 44 mil. “Quienes no estaban en la lista de contribuyentes especiales siéndolo, pasa a estar ahora en la lista, y quien estaba en la lista sin tener que serlo, sale de esta categoría”.
La mandataria aseveró que estas medidas permitirán que que el ciudadano tenga un mejor servicio del sistema tributario, que tengamos una mejor recaudación.
El presidente del Seniat, Román Maniglia, aseguró que la obligatoriedad de las máquinas fiscales representaba una “barrera de entrada para la formalización” de los comercios y empresas.