Las autoridades chinas continúan con las operaciones de rescate tras el terremoto de magnitud 7 que sacudió a la región del Tíbet, en el oeste del país, y que ha causado al menos 16 muertos, 65 heridos y 12.489 personas han sido evacuadas, según el último recuento difundido por funcionarios locales.
La nueva cifra de heridos supera las 54 personas, mientras que once permanecen en estado grave y más de 300 viviendas se han derrumbadas o están dañadas, de acuerdo al centro de coordinación de emergencias de la ciudad de Nagqu.
Los ministerios de Finanzas y de Gestión de Emergencias asignaron 50 millones de yuanes (unos 7,4 millones de dólares) para financiar las labores de rescate, la evacuación y el alojamiento de los damnificados, mientras que la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma destinó otros 30 millones de yuanes (unos 4,5 millones de dólares) a la recuperación de emergencia.
El presidente chino, Xi Jinping, ordenó concentrar los esfuerzos en la búsqueda de supervivientes y la atención a los heridos, además de garantizar el alojamiento de los damnificados y reparar las infraestructuras dañadas, de acuerdo con Xinhua.