Más de 1.400 personas han sido detenidas en el marco de las fuertes y en ocasiones violentas manifestaciones generadas durante el fin de semana en Francia por el deterioro del poder adquisitivo y los servicios públicos, dijo el lunes el ministro del Interior.
A falta de poco más de medio año para las elecciones presidenciales, el país europeo vive un momento convulso, con un creciente malestar social que ha derivado en protestas, disturbios y saqueos.
Después de un primer estallido violento el 17 de octubre, cientos de miles de personas participaron el sábado en marchas en París y otras ciudades que, en su mayoría, transcurrieron pacíficamente.
«La jornada estuvo controlada, no hubo incidentes graves. Eso no quita que constatáramos un alto nivel de violencia contra las fuerzas de seguridad», con 267 agentes heridos, afirmó el ministro Laurent Núñez en declaraciones al medio RMC/BFMTV.
«Arrestamos a 1.435 personas en el conjunto del territorio», más de cien por llevar objetos que podían usarse como armas, agregó.