El presidente de Paraguay, Santiago Peña, renunció este jueves, poco antes de ser sometido a un juicio político en el Congreso, en medio de la tormenta desatada por la intervención de Ueno Bank, una entidad privada a la que ha sido vinculado y que durante su gestión recibió millonarios recursos de entidades públicas.
«He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la Presidencia de la república, lo hago pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas», declaró en un video difundido en la red social X.