18/05/15.- El desbordamiento de desechos en plena vía pública genera molestias en todo el que debe circular por la calle vargas, del centro de Los Teques.
La situación ya lleva tres semanas de haber comenzado y tanto comerciantes, habitantes, clientes, chóferes y sus pasajeros; se quejan de los malos olores y de los charcos de aguas sucias que se perciben en la calle.
Carlos Vesga, comerciante, destacó que el malestar generalizado en el sitio comenzó hace semana y media, pues “antes no olía pero después se puso bastante desagradable”.
Vecinos del edificio Villanueva y los comerciantes del lugar, se aguantan el hedor varias horas al día, y algunos han optado por comprar aromatizantes para calmar el efecto de las cañerías.
Un tubo obstruido
El problema surgió por una tubería tapada que es el desemboque de las aguas servidas de edificios como el Tamarí y casas aledañas a éste, explicó Carlos Quintero, trabajador de la zona.
Unidades de Hidrocapital se hicieron presentes en la vía, pero tras romper suelo y revisar, llegaron a la conclusión de que no había nada. La pasada semana, volvieron a la altura de la calle Miquilén, pero aún no han podido solucionarle el problema a los asiduos transeúntes del lugar.
Los comerciantes del sitio aseguran que las cloacas tapadas se encuentran en el bulevar contiguo a la calle afectada. Los chóferes dicen que esto forma más cráteres en la vía y los vehículos de transporte se ven afectados mecánicamente; también se deben aguantar la pestilencia mientras cargan pasajeros.
Insalubridad total
Los males que ha ocasionado este desbordamiento se han hecho notar, pues son muchos los niños que deben pasar sobre los pozos al momento de esperar el transporte junto a sus padres, algunos vendedores de la zona presentan molestias en la garganta y náuseas; además es más fuerte el hedor cuando le pega el sol de frente al asfalto.
Juan Velásquez, comerciante de la zona, cuenta que muchos afectados han comentado la posibilidad de tapar con cemento, ellos mismos, la cloaca afectada y así poder solventar este mal que le causa repulsión y que consideran “de lo último”.
Por: Paul León/Foto: Victor Useche