29/05/15.- A juicio de un cliente que prefirió resguardar su nombre por medidas de seguridad, el bachaqueo en los buhoneros ha reducido notoriamente, con motivo de lo acontecido hace unos meses en la calle Miquilén, donde hubo una trifulca cuando efectivos de la policía municipal se percataron del acaparamiento de productos básicos en uno de los puestos.
“El ataja perro que se armó no fue nada normal, tanto así que ahora los funcionarios andan pilas con eso y los trabajadores informales evitan andar vendiendo”.
Asimismo, señaló que muchos vivos siguen haciendo de las suyas, pero ya no hay tanto descaro como antes. “Los revendían a un precio incomparable, el llamado es a la municipalidad para que estén alerta con estas actividades”.
Por: Adrían Rivero/ Foto:Karines Sabino