24/09/15 .- Desde la Catedral de la Inmaculada Concepción, el Papa Francisco hizo oficial la canonización del franciscano Junípero Serra, quien es considerado como el fundador de California por la diversidad de misiones que fundó en esa región.
El pontífice pronunció en latín la fórmula de canonización y pidió que sea incluido en los libros de los santos de la Iglesia católica al comienzo de un acto en el Santuario nacional de la Inmaculada Concepción de la capital estadounidense.
El acto formal comenzó con la petición al Papa por parte del cardenal estadounidense Donald William Wuerl para que el pontífice proclamara la santidad de Junípero Serra, beatificado por Juan Pablo II el 28 de septiembre de 1988.
Posteriormente se procedió a la lectura de la biografía de Serra y a continuación se pronunció la Letanía de los Santos, la oración en la que se pide la intercesión de todos los santos.
El Papa pronunció luego la fórmula: “En honor de la Santísima Trinidad, por la exaltación de la fe católica y el incremento de la vida cristiana, con la autoridad de nuestro Señor Jesucristo y de los santos apóstoles Pedro y Pablo, después de haber reflexionado largamente e invocado la ayuda divina y escuchando el parecer de muchos de nuestros hermanos obispos, declaramos santo a Junípero Serra”
El Sumo Pontífice afirmó que el fraile misionero franciscano “buscó defender la dignidad de la comunidad nativa, protegiéndola de cuantos la habían abusado”.
Se trató de “abusos que hoy nos siguen provocando desagrado, especialmente por el dolor que causan en la vida de tantos”, agregó el pontífice durante la misa de canonización celebrada en el exterior del Santuario de la Inmaculada Concepción.
«Tuvo un lema que inspiró sus pasos y plasmó su vida: supo decir, pero especialmente supo vivir diciendo: ‘siempre adelante‘”. Esta fue la forma que Junípero encontró para vivir la alegría del Evangelio, para que no se le anestesiara el corazón”, agregó Francisco.
En el acto religioso estuvieron presentes cerca de 25 mil personas que acudieron para presenciar la canonización de Serra.
El papa Francisco pidió a los obispos estadounidenses que trabajen para que los casos de abuso sexual de niños que sacudieron a la Iglesia Católica no se repitan nuevamente.
“Sé cuánto les ha hecho sufrir la herida de los últimos años, y he seguido de cerca su generoso esfuerzo por curar a las víctimas, consciente de que, cuando curamos, también somos curados, y por seguir trabajando para que esos crímenes no se repitan nunca más“, dijo el pontífice argentino durante una sesión de oración con los prelados en una iglesia de Washington.
También les advirtió de que deben comportarse con valor y no dejarse “paralizar por el miedo” a pesar de reconocer que los miembros de la jerarquía de la Iglesia en Estados Unidos se encuentran a menudo en un territorio “hostil”.
El sumo pontífice se reúne con unos 300 obispos en la Catedral de San Mateo, tradicional símbolo para la comunidad religiosa local: fue allí donde fueron velados los restos del único presidente estadounidense católico, John F. Kennedy, y en 1979 Juan Pablo II ofició una misa en ese templo.
Papa recorrió las calles de Washington
Previamente, el Sumo Pontífice recorrió las calles de Washington en su papamóvil. A su paso pudo saludar y abrazar a varios niños, pese al fuerte despliegue de seguridad.
El presidente de EEUU, Barack Obama, y el papa celebran su reunión privada en el Despacho Oval tras la ceremonia oficial de bienvenida ofrecida al pontífice en la Casa Blanca.
Minutos antes, Obama y el papa salieron caminando de la residencia presidencial hacia el Despacho Oval, seguidos de cerca por un traductor del Vaticano.
Los periodistas pudieron entrar brevemente en el Despacho Oval al comienzo de la reunión, pero ni Obama ni el papa respondieron a las preguntas de los reporteros sobre la crisis de refugiados sirios y acerca del tema más importante del que ambos prevén dialogar.
El presidente estadounidense hizo una pequeña broma y comentó que los periodistas acreditados del “pool” de la Casa Blanca se estaban comportando “mucho mejor” de lo normal.