09/01/16.- El fútbol ofensivo del nuevo entrenador del Real Madrid, Zinedine Zidane, podrá ser bien recibido por los jugadores pero tiene que dar los resultados que no logró en su paso por la cantera blanca.
Se espera que James Rodríguez e Isco sean los dos principales beneficiados de la llegada de Zidane, que ha mostrado versatilidad en su corta carrera como entrenador pero que prefiere un 4-2-3-1, parecido al empleado por José Mourinho en el Madrid.
Ambos futbolistas tuvieron limitadas opciones con el ex técnico Rafa Benítez, que optó por una aproximación más sólida empleando a menudo al defensivo Casemiro en un centro de campo de tres hombres.
«Son jugadores importantes y muy buenos. Hay que darles cariño y confianza. Como a todos. Les voy a dar la confianza total. Lo mas importante es el grupo. Somos 25 y no pueden jugar todos. Eso les diré», dijo Zidane en la previa del choque de Liga ante el Deportivo de La Coruña en el Santiago Bernabéu (3:00pm).
Zidane es un entrenador que prefiere utilizar el balón durante el entrenamiento y tiene un enfoque táctico más simplista que Benítez.
Una de las principales preocupaciones para el club, sin embargo, será su falta de éxito con el equipo B y la imposibilidad de obtener lo mejor de sus principales jugadores.
Después de ser asistente de Carlo Ancelotti, Zidane se convirtió en el entrenador del segundo equipo la temporada pasada tras su descenso a la tercera división y su incapacidad para ascender ha sido considerado generalmente como un fracaso.
El equipo B comenzó bien esta temporada y marcha segundo en la tabla, pero acumula sólo una victoria desde mediados de noviembre.
Zidane ha tenido problemas para lograr que brillen los jugadores jóvenes con talento y que ha sufrido el mismo problema que en el primer equipo con una falta de conexión entre el mediocampo y el ataque.