ADRIÁN RIVERO
11/04/16 -. “Los más de 6000 estafados por el concesionario La Venezolana, solo nos entenderemos con la Vicepresidencia de La República, pues no confiamos en las informaciones divulgadas por el presidente Quiroz Suescun, quien supuestamente pretende entregar los vehículos”.
Así lo afirmó una de las afectadas, Nallybe Ortiz, quien pertenece al área de controlaría social de la vocería que preside otro de los perjudicados, Nelson Figueroa, sobre el polémico caso.
Vale destacar, que Quiroz informó a través de Avance por vía telefónica desde Colombia, que para el próximo miércoles sus representantes legales ofrecerán detalles sobre la entrega de 7000 automóviles a los clientes.
Indicó que recibirían las marcas ya establecidas y prevén realizar la entrega para este mismo año, luego de llegar a un acuerdo con las fábricas Kawei y Brillance.
Adicionalmente, emitió un comunicado en su perfil de Twitter @ johnquiroz18, en la mañana de este viernes 8, en el cual agradece a Nicolás Maduro, Diosdado Cabello y Luisa Ortega Díaz, por hacer “el sueño realidad” de los usuarios.
Cuando el equipo reporteril se comunicó inicialmente con Ortiz a través de una red social, pasaron poco minutos para que la ciudadana respondiera el mensaje.
Comunicó que el caso se ha venido “dilatando” por los contantes cambios de gabinete, por lo que pidió respuestas al Gobierno nacional.
“Estamos a la espera de que estos tres representantes del Ejecutivo y el vicepresidente Aristóbulo Istúriz, cuyo despacho es el responsable actual de nuestra solución, se pronuncien al respecto con una aclaratoria publica, pues el “señor” ha hecho contacto con varios afectados creando falsas expectativas”, afirmó.
Consideró que Quiroz probablemente se aprovecha de la situación para satisfacer su avaricia. “Somos partidarios de que si es posible una re negociación con las fábricas, de ser cierto ese planteamiento, sea el estado quien garantice el cumplimiento de tal acuerdo, no una cuestionada empresa que ya nos engañó y utiliza este mismo modus operandi.
Recomendó mejoras en la legislación, para la prevención contra la estafa automotriz, o sino seguirán sucediendo este tipo de problemáticas.
De igual manera, señaló que hace más de 15 días tuvieron una reunión con Vanesa Da Costa, directora de Atención al Ciudadano en la Vicepresidencia y Vanesa Ramírez, de la dirección de Atención al Público.
“Quedaron en que nos darían una respuesta sobre el caso. Los daños pueden tardar en reparse, pero queremos tener conocimiento de qué acciones tomarán”.
Defraudados por la antigua vicepresidencia
Ortiz declaró que los afectados se vieron defraudados, luego de confiar en la antigua vicepresidencia, presidida por Jorge Arreaza.
Para mayo de 2014, llegaron a los puertos de La Guaira unos automóviles de marca Zotye. Sin embargo, a juicio de la afectada, no fueron reclamados por negligencia de la autoridad.
“Los carros se quedaron allí por causa no reclamada. Seis meses después, Arreaza asumió la titularidad, enviando los carros a diversas misiones del Gobierno y también los repartieron entre los funcionarios del organismo”, aseguró.
Averiguaciones sobre Confimotors
Entre los anuncios de Quiroz, se encuentra un convenio que involucra a un concesionario colombiano, Confimotors, para la entrega de los vehículos.
Ante esta situación, Ortiz reveló que realizaron averiguaciones y estas arrojaron que el último año renovado de esta compañía fue en el 2006.
“Los representantes de las fábricas, deberían confirmar tal presunción. Por nuestra parte no otorgamos credibilidad a ese contenido”.
Repudian pronunciamientos por Twitter
En cuanto a los pronunciamientos por la red social Twitter, Ortiz repudió que la Fiscalía no actúe contra el individuo,
Cabe destacar, que la cuenta se encuentra disponible como @ johnquiroz18 y emitió su primer tuit el 7 de abril de este año. Actualmente tiene 9 mensajes, 30 seguidores y 176 siguiendo.
“Este ciudadano tiene un amplio prontuario de estafa, que opera impunemente desde hace 17 años, iniciando su expediente en Venezuela con la empresa Crediluz y que actualmente tiene la posibilidad de proponer negocios y comunicarse públicamente, a pesar de que todo su expediente lo califica de delincuente“, manifestó.
Asimismo, se preguntó “Cómo es posible que opera a la vista de la Fiscalía y todos los máximos representantes del Gobierno, solamente por el daño patrimonial, psicológico y moral que nos ha causado”.
Vale recordar, que los clientes protagonizaron protestas a la altura del kilómetro 9 de la panamericana, donde se encuentra ubicado el concesionario que fue intervenido, exigiendo respuestas.
Historia de Jhon Quiroz
Según información obtenida del archivo de Avance, El 3 de junio 2003, Jhon Wilmer Quiroz Fonnegra llegó al Tribunal Primero Civil de Apure, cuando tenía 34 años, y dijo que nació el 9 de febrero de 1969 en San Juan, municipio Páez del estado Apure. Agregó que sus padres eran Eliecer Quiroz y Virgelina Fonnegra, quien vivía en Antioquia, Colombia, y desapareció en 1986, a quienes supuestamente se les olvidó asentarlo en la prefectura cuando nació.
El 4 de agosto, Jhon Wilmer presentó a los testigos Carmen Morelia Cravo Ortiz y Verónica Castro. Y es así como el 3 de septiembre, es decir, en sólo tres meses, sin prueba contundente, la juez Francia Mayela Carrillo Croce ordenó insertar la partida de nacimiento y así fue como se convirtió en venezolano.
El flamante empresario tiene doble identidad, pues no solo se llama Jhon Wilmer Quiroz Fonnegro, su foto también aparece en el registro interno del Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (Saime) como Jhon Alexander Quiroz Suescun, y con una serie de antecedentes penales que aparecen en pantalla desde 1992.
Sus tres identidades: Jhon Wilmer Quiroz Fonnegro, Jhon Alexander Quiroz Suescun y Alexander Suescun. Registrado con la cédula de identidad 10.185.898, Jhon Alexander Quiroz Suescun fue demandado en la ciudad de Cumaná por haber ofrecido un paquete de graduación, que incluía tres fotos con toga y birrete, un portarretratos, un botón, una medalla y el diploma, valorado en 100.000 bolívares. Llegó el día de la graduación pero nunca cumplió, por lo que fue demandado./AR