14/04/16.- Dando continuidad a la serie de entrevistas que se vienen realizando a personajes emblemáticos que forman parte de Avance, en el marco de celebrarse este 27 de abril nuestro aniversario número veintinueve, le corresponde el turno a un pilar fundamental de esta gran familia, el señor José Virgüez.
Hablar de este protagonista, es hacer una referencia obligatoria al compromiso, responsabilidad y entrega que a lo largo de 26 años ha brindado Virgüez en los talleres de rotativa de este medio impreso.
Nació en Acarigua, hace 52 años un 11 de abril, pero vive en Los Teques desde principio de los 90, relató que desde muy joven estuvo inmerso en el mundo de la impresión de periódicos.
Inició como encartador a los 15 años en un diario del estado Portuguesa llamado Última Hora, allí se mantuvo por dos años hasta que en indeterminado momento su jefe decidió meterlo en la rotativa para que aprendiera por completo lo que allí se hacía, su fascinación fue tan agrande que aprendió en un dos por tres a operar aquellas máquinas, desde entonces hasta la fecha continúa haciéndolo con mucho entusiasmo.
Posteriormente trabajó en los talleres de La Prensa, Barinas, más adelante en Las Noticias de Cojedes y el diario La Mañana en Coro. Hasta que el 18 de enero de 1990 decidió emprender camino hasta estas tierras.
“Llegandito a esta ciudad emprendí la búsqueda de un empleo, no conocí ni un poquito Los Teques y aterricé inicialmente en el diario La Región, pero allí no se pudo porque ellos imprimen en Guarenas; inmediatamente me dirigí a la calle Falcón donde quedaba anteriormente el diario Avance, allí conocí al señor Rómulo Herrera quien me brindó la oportunidad de trabajar para su periódico y bueno hasta el sol de hoy aquí sigo”.
Generaciones labradas por él
En los talleres estaba al mando Henry Herrera, con quien tuve el honor de iniciarme acá y compartir experiencias y conocimientos por espacio de dos años, una vez que él se marcha quedé al frente de la rotativa, donde tengo 24 años siendo el jefe del departamento.
La gran mayoría de los operadores que han pasado por esos espacios han sido preparados por este maestro, entre ellos Alex Mercado, Arquímedes Infante, Darwin Reyes, Jorge Sánchez, Jorge Mariño, entre otros tantos que se han formado de la mano de quienes consideramos “el mejor”.
“Ha sido una trayectoria muy bonita para mi, el cariño que siento por esta empresa es indescriptible pues se ha convertido en mi segunda casa, la mitad de mi vida transcurrió en Portuguesa y la otra aquí, donde he tenido la dicha de compartir con grandes amigos como Iván Álvarez Vitta, El Zorro Aquino, Julián Martínez Fuentes, entre otros grandiosos periodistas que me han enseñado a llevar esto con amor”
Compenetrado con sus máquinas
Virgüez tiene una particularidad muy simpática, y es que a cada una de las máquinas con las que trabaja les pone nombre, esto se debe a que él conversa mucho con ellas, tal como los jardineros lo hacen con sus plantas, confesó que a la Web-Leader con la que trabaja a diario la llama María Carolina.
“Anteriormente operaba una Hancho a la que cariñosamente llamaba María Eugenia, mucho tiempo antes trabajé con una Harry Marinone y luego con Harry V15; aparatos muy complejos con los que se trabajaba como los buenos, con ellos aprendí esta labor que hoy gracias a los avances de la tecnología son más sencillos pero no menos encantadores”.
Aseguró que aunque sabe muy poco de computadoras, ha aprendido mucho de todos los que integran el quipo de trabajo que hacen que día a día el periódico salga muy bien hecho a la calle, entre ellos los periodistas, reporteros, diagramadores, fotomecánicos y por supuesto sus similares prensistas.
Consejero permanente de sus compañeros
Relató que cada vez que puede habla con sus compañeros y les aconseja sobre la importancia de prepararse y lograr sacar un buen trabajo de los talleres de rotativa, les enseña también que deben querer lo que hacen y trabajar con el corazón.
Se considera a sí mismo como “un loco con suerte”, porque aunque no terminó la primaria y fue jornalero gran parte de su vida, lo que aprendió lo hizo en la escuela de la vida, es por ello que a su cuadrilla de trabajo les dice que él no es su jefe sino un compañero más, al que le gusta hacer bien las cosas para dar buen ejemplo a la generación que en un futuro lo relevará./gp
Por: Maribel Sánchez/Foto: Jesús Tovar