Bad Bunny consolidó su fenómeno global con un histórico concierto en Japón, donde miles de fanáticos nipones corearon sus éxitos en lo que medios locales calificaron como una “validación cultural”. El punto máximo de la noche llegó con ‘Yonaguni’, cuando el público cantó a la perfección el cierre del tema en japonés, simbolizando el puente definitivo entre el Caribe y el Lejano Oriente.








