La estrella del pop, Britney Spears, conmocionó a sus 42 millones de seguidores en Instagram al confesar que siente “miedo” de su propia familia tras los años de abuso bajo su tutela. La cantante aseguró que se siente afortunada de estar viva tras el trato recibido y denunció que sus parientes utilizaron la excusa de “ayudarla” para, en realidad, aislarla y excluirla, advirtiendo que ellos nunca se responsabilizarán por sus acciones.
Spears instó a su audiencia a buscar conexiones humanas reales y a no dejarse engañar por familiares que intentan controlar sus vidas bajo falsas promesas de bienestar. Con un mensaje contundente, la artista cerró su reflexión recomendando a sus fanáticos perdonar pero nunca olvidar, reafirmando su postura de distancia definitiva frente a su círculo íntimo tras años de disputas legales y personales.








