Se las ven difícil para vender jean, franelas y demás ropa informal porque no hay muchos proveedores
Trabajadores de la economía informal del centro de Los Teques señalan que se han visto afectados por la situación económica. Al respecto, Alba Carolina, una vendedora que tiene un puesto de ropa que estuvo cargo de su madre por15 años y que ahora ella lleva desde hace 8 con una clientela fija. “En este momento no hay mucha mercancía y la situación está fuerte. Si logro comprar, la consigo demasiado cara y por eso entiendo que los consumidores no me pueden comprar”.
“Las ventas están regulares porque un día se vende y otro no. Por ejemplo, un pantalón de dama ronda entre Bs.900 y 1.200. En algodón Bs. 350 u 850. Los leggins se consiguen a partir de Bs.380 y tenemos variedad. Yo me surto cada 15 días y cuando voy el dinero no me alcanza. Todo está más caro. La ganancia cada día se disuelve más. Para adquirir tres docenas de pantalones debo tener cerca de Bs. 35.000, pero dependo de los proveedores, ya que ellos indican que mientras no suba el dólar se mantiene el precio”.
Por su parte, Omaira Sánchez comerciante de pijamas y artículos de quincalla, señala que ella va reuniendo de poquito a poquito para obtener sus cositas. “En la semana compro fiado y voy abonando Bs.350. Tengo mi pensión y con ese dinero me redondeo. En el puesto a diario vendo unas tres prendas, pero no es ganancia porque ese dinero lo utilizo para puro depósito, y volver a surtir el puesto me cuesta alrededor de Bs.1.000. Adquiero cerca de cuatro piezas de cada modelo”./Erika Rojas/cg