El Gobierno chino expresó este domingo su “grave preocupación” por la detención del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y de su esposa, Cilia Flores, luego de la operación militar de Estados Unidos en Caracas.
Pekín exigió su “liberación inmediata” y llamó a que la crisis se atienda mediante “diálogo y negociación”, según un comunicado oficial del Ministerio de Asuntos Exteriores chino.
La cancillería china señaló que Washington “se apoderó por la fuerza” de los dirigentes venezolanos y los trasladó fuera del país, lo que, a su juicio, constituye una violación del derecho internacional y de los principios de la Carta de las Naciones Unidas.
El pronunciamiento subrayó que estas acciones afectan directamente la soberanía de Venezuela y agravan la tensión internacional.








