Pocas plantas son tan depurativas como el perejil. Sazona muchas de nuestras comidas, pero sus principios medicinales son muy efectivos para gran cantidad de dolencias. Si lo combinamos con el jugo de limón, obtendremos un excelente remedio para depurar tus riñones
El perejil
Es un potente antioxidante: rejuvenece las células de los riñon es facilitando su función. Es rico en minerales, capaces de mantener fuertes los riñones, depurando además de toxinas y grasa estos órganos tan importantes. Contiene betacaroteno, clorofila y vitamina C: ideales para prevenir infecciones, tumores y cómo no, fortalecer el sistema inmune del cuerpo. El perejil es un gran diurético: ayuda a eliminar líquidos en forma natural. Reduce la hipertensión, algo perfecto para la salud de los riñones.
El limón
El jugo de limón es rico en vitamina C y vitamina P. Estos dos elementos nos sirven para fortalecer y cuidar de los vasos sanguíneos de los riñones, de tratar la hipertensión tan dañina para su función, y cómo no, desintoxicarlos. Es magnífico. El limón es bajo en sodio y alto en potasio, algo ideal para nuestros riñones. Es más, muchos médicos recomiendan sustituir la sal por jugo de limón. ¡Muy fácil y sano!
¿Cómo beneficiarme del perejil y del limón?
Muy fácil, en nuestro espacio te aportamos un sencillo remedio a base de perejil y limón que te va a sentar muy bien, y que es ideal seguirlo al menos dos días a la semana.
¿Cómo lo preparamos?
Necesitas cinco ramas de perejil. Debes limpiarlo bien para después, llevarlo a una olla donde haya un litro de agua hirviendo. Incluimos el perejil y dejamos que llegue a ebullición para que deje escapar sus propiedades esenciales en el agua. Es un remedio muy clásico del que seguro ya habías oído hablar. La medicina natural es a veces efectiva y vale la pena beneficiarnos de estas plantas terepéuticas. Muy bien, una vez ha llegado a ebullición, colamos este litro de agua y le añadimos el jugo de un limón. Muy fácil.
¿Y cuándo lo tomamos? te preguntarás. Son cuatro vasos, así que empezaremos con un vaso en ayunas. Otro después de tu almuerzo, otro a media tarde y otro después de tu cena. Te va a ser muy digestivo e ideal para ir depurando tus riñones. Puedes hacerlo entre una o dos veces a la semana. puede que el sabor te sea un poco fuerte, pero no debes olvidar que este remedio dispone de un alto contenido en vitaminas y que te va a ser muy energético, y óptimo si por ejemplo eres de las que padece anemia. Así que ¿y si empezamos hoy mismo? ¡Tus riñones lo van a agradecer!