Acumulación constante de basura genera proliferación de ratasLa calamidad envuelve a la población de Cañaote, que no dispone de servicios tan esenciales como el agua, el aseo y el transporte.
Aunado a esto, los vecinos deben lidiar con fallas eléctricas y la amenaza que se cierne sobre la comunidad cada vez que llueve, pues la quebrada ubicada en Cañaote Bajo se desborda e incomunica una parte del sector, y además está muy cerca de una escuela.
El vital líquido: La necesidad más urgente
Los camiones cisterna se han vuelto un elemento común en Cañaote. Están los que la Alcaldía manda, que pertenecen a Trincheras del Sur, y también hay quienes deciden contratar los servicios de otra distribuidora de agua y pagar por su cuenta.
Jesús Hernández, lugareño, explicó que el Gobierno local envía un camión semanalmente. “Llevamos un año y ocho meses sin agua por tuberías. La gente de la parte alta es la que más sufre porque debe realizar conexiones, en vista de que la manguera de la cisterna resulta insuficiente”.
Uno de los que vive en la zona de arriba y tiene que conectar 250 metros de manguera para que el líquido llegue hasta su morada es José Marín. “Los miembros de Trincheras del Sur siempre nos atienden y vienen muy amablemente a surtirnos”.
Hernández reveló que aquellos que deciden pagar por el servicio deben desembolsar entre Bs. 600 y 700. “Como no tienen tiempo o no están en su casa cuando la cisterna viene, no les queda otra que alquilar una”.
El eterno problema de los desechos
La acumulación de desperdicios en los vertederos es una constante a lo largo de la vía, lo cual trae consigo la proliferación de ratas, entre otros animales rastreros.
“El aseo es pésimo, mi casa está llena de ratas, los perros vienen en jauría, rompen las bolsas y riegan su contenido por toda la calle. Uno debe estar limpiando porque es muy desagradable ver eso así. Las culebras tampoco se han hecho esperar”, apuntó Hernández
Marín destacó que “las unidades del aseo pasan, pero no se llevan la basura por completo, siempre dejan algo”.
Transporte, el gran ausente
Otro de los padecimientos es el deficiente transporte público. “La escuela está muy lejos de la entrada, los niños son los que sufren puesto que deben caminar bastante bajo el inclemente sol”, enfatizó Marín.
En tanto, Migdalia Viera resaltó que solo observa dos o tres unidades trabajando. “Llevo rato por aquí y no ha pasado ninguna. En la mañana y en la tarde es que vienen con mayor frecuencia”.
Mencionó que los taxis sí transitan con mayor regularidad. “Cobran Bs. 100 desde El Cabotaje a diferentes puntos de Cañaote, me parece accesible ya que esto es muy grande”.
Quebrada mete miedo
En medio del camino se encuentra un afluente bastante caudaloso que divide la vía en dos. Por encima hay un puente; no obstante, Norelys Prieto subrayó que cuando llueve es imposible cruzar. “La quebrada crece horrible, se ha llevado hasta gente, los carros no pueden pasar, las máquinas la vienen a limpiar, pero sigue siendo muy peligrosa”.
Marín manifestó que el riachuelo es sumamente peligroso para la Unidad Educativa Cañaote, que se encuentra a escasos metros. “Deberían embaular, representa un gran riesgo para los niños”.
Fallas de luz y gas
Los constantes bajones de energía y apagones ponen en alerta a los vecinos, quienes deben instalar protectores de voltaje para que no se dañen sus artefactos.
“A más de uno se le ha quemado el aire acondicionado, lavadora, nevera o televisor por los apagones. La luz se va entre dos y tres veces a la semana”, afirmó Hernández.
Viera dijo que también presentan fallas en el suministro de gas. “Uno debe subir hasta la entrada para que el camión le pueda vender, tiene tiempo que no entra al sector”./ac
Por: Milena Ferreira/rrdiarioavance@gmail.com/ Foto: Leyenda Karines Sabino