Ya no es sorpresa para nadie que el precio de un producto sube como si nada, con un dólar aumentado como un pastel en el horno y se ubica en Bs 191.642 , los comerciantes de inmediato suben los precios y a esto se suma la escasez de combustible. Para el mes de marzo el precio se ubicó en Bs 380.000 el kilo. A pesar de que el producto no ha desaparecido hoy día un kilo cuesta Bs 890.000, un poco más del doble de su costo el mes anterior.
La carne de primera entiéndase para bistec, mechar o guisar tiene el valor de Bs 890.000, el precio de la molida disminuye un poco Bs 550.000, el solomo cuesta el kilo 898.000, el lomito Bs 949.000, mientras que la costilla tiene un valor de Bs 429.000. Carniceros expresan que los altos precios de la res se debe a la falta de gasolina, situación que se agudizaba en el interior del país de donde traen el ganado.
“Si ya resultaba imposible adquirir el rubro antes de la cuarentena, ahora parece algo incomparable. Mejor ni pasar por las carnicerías porque es triste ver como todo sube y el dinero no alcanza para nada”, declaró Keverlin Ortiz./AG/rp Foto Mauricio Brendenvach