El venezolano se ha destacado como jardinero central y primero en el orden ofensivo
Para muchos aficionados de los Gigantes de San Francisco, la imagen más recordada de Grégor Blanco fue cuando el venezolano hizo una atrapada espectacular para preservar un juego perfecto de Matt Cain en junio del 2012. Pero los aportes de Blanco han ido mucho más allá de aquel momento tan brillante. Desde esa temporada del 2012, el «Tiburón Blanco» ha sido de mucha utilidad como veloz jardinero, además de su rol como primer bate cuando ha surgido la necesidad. En la recta final del 2014 dicha necesidad fue enorme, ante la ausencia del lesionado boricua Ángel Pagán. Una vez más, Blanco ha cumplido en un equipo que aspira a alcanzar su tercera Serie Mundial en los últimos cinco años.
«Es algo grande contar con un muchacho como Grégor, quien es tan talentoso a la defensiva y que también tiene experiencia como primer bate», dijo el manager Bruce Bochy. «Cuando pierdes a alguien como Pagán, necesitas a un muchacho que llene sus zapatos, y ésos son zapatos bastante grandes de llenar». Al hablar de sus aportes en los Gigantes desde el 2012 y su rol específico como jardinero central y primer bate de la escuadra en este momento tan importante, Blanco afirma que nada ha sido fácil para él.
«Es trabajo», dijo el veterano de 30 años. «Es bastante trabajo y aprovecho la ayuda de mis coaches. Siempre estoy pendiente de las cosas que me dicen, más que todo en la parte defensiva». «El coach Roberto Kelly y mi persona siempre estamos trabajando en ese aspecto, más que todo jugando mi center field. Es increíble cómo podemos trabajar juntos, tanto en la parte defensiva como la parte ofensiva mía», agregó.
Blanco, firmado por San Francisco después de ni siquiera jugar en Grandes Ligas en el 2011, ha sabido aprovechar cada oportunidad desde el 2012 y, de paso, ganó un anillo de campeón con el equipo ese año. «Grégor tiene esa experiencia», comentó Bochy. «Lo ha hecho anteriormente y ha dado la cara en diferentes momentos para nosotros, no sólo este año, sino en el pasado. Es bastante positivo tener otro primer bate y jardinero central que pueda jugar defensa como lo hace Grégor».
Ahora el nacido en Caracas busca ayudar a los Gigantes a volver a alcanzar la gloria por tercera vez en los últimos cuatro años, esta vez con Blanco en plan estelar en la defensa y la ofensiva. «Estoy feliz y contento de estar aquí otra vez en los playoffs», dijo Blanco. «Es algo impresionante, un sueño hecho realidad para todos nosotros. Me siento bien aquí y contento de estar en la familia de los Gigantes».