Papa León destacó la importancia de reconocer al otro como hermano
Desde la Plaza de San Pedro, al finalizar el rezo del Ángelus, el papa León XIV lanzó un mensaje de alto impacto global. En un contexto internacional atravesado por guerras, crisis humanitarias y tensiones geopolíticas, el Pontífice afirmó que la humanidad no encontrará salida en la acumulación de poder ni en la lógica de la confrontación armada, sino en la capacidad de los pueblos de reconocerse como hermanos.
Con tono firme, el Santo Padre fue categórico: “Las estrategias de poder económico y militar —como nos enseña la historia— no dan un futuro a la humanidad. El futuro está en el respeto y la fraternidad entre los pueblos”. Sus palabras buscaron interpelar directamente a quienes toman decisiones de alcance global, en un mensaje que trascendió lo religioso para instalarse en el plano político, social y ético.
El discurso no se limitó a una reflexión abstracta. León XIV construyó su mensaje sobre la realidad concreta de los conflictos actuales, advirtiendo que la fuerza de las armas no solo no resuelve los problemas de fondo, sino que compromete la supervivencia de las próximas generaciones y profundiza las fracturas sociales, culturales y económicas en distintas regiones del mundo.
Uno de los momentos más conmovedores de su alocución estuvo dedicado a la situación en Nigeria. El Papa se refirió a los recientes ataques terroristas en los estados de Benue y Kaduna, donde se registraron asesinatos y secuestros masivos que sacudieron a comunidades enteras. Con visible preocupación, expresó su cercanía espiritual con las víctimas y reclamó respuestas concretas del Estado.








