Algunos corren con suerte
Para ser operado en el hospital Victorino Santaella (HVS) hay que esperar hasta cuatro meses dependiendo de la patología del paciente, los que llegan por emergencia les toca aguantar unas cuantas semanas en una cama y la situación empeora si se trata de intervenciones de traumatología. Adail Hidalgo, quien tuvo un accidente que le ocasionó fractura en una pierna esperó dos meses, mientras que Ana Margarita González, que necesita ser operada por problemas en la rodilla izquierda, lleva tres. Las razones de este retraso son principalmente las fallas con los ascensores, la escasez de insumos y que el quirófano no esté en buenas condiciones. “Todo se debe a como está el país actualmente, no tenemos otra opción sino esperar”, expresa una afectada./Yordys Méndez. /Foto: Karinés Sabino