Aún persiste un grave déficit en insumos y material de oficina
Gustavo Bastardo. Este fin de semana, la sala de Emergencias del Hospital Victorino Santaella (HVS), permaneció repleta de pacientes que esperaban por ser atendidos, por lo que el equipo médico y de enfermería tuvo que hacer milagros para atenderlos, pese a la escasez de insumos y material de oficina. Un médico, que prefirió no ser identificado, indicó que en su dependencia atendieron a más de 120 pacientes, pero en una misma hoja, debían ingresar los datos y patologías de hasta 9 ciudadanos.
“Acá sinceramente estamos mal. El ministro había quedado en comenzar a solventar esta situación. Se aplicó un paliativo pero aún nos las vemos negras para ejercer con tranquilidad nuestra profesión”. Denunció el estado en el que se encuentran algunas instalaciones del hospital, donde ante la vista de todo el mundo puede apreciarse una sala repleta de basura, con una silla de ruedas abandonada y una camilla inservible.
“Tenemos mucha desidia. El Victorino lamentablemente parece cualquier cosa, menos un centro de salud. Exigimos que por el bienestar de nuestro pueblo y por el de nosotros mismo, se inicie con el rescate de la infraestructura, la reparación equipos quirúrgicos y ascensores, así como también se discuta nuestra situación económica”.