Desde las cárceles los reclusos llaman a los “incautos” y les piden altas sumas de dinero para no raptar a sus familiares.
Una habitante de San Pedro de Los Altos, de origen portugués, asegura que recibió una llamada telefónica donde un sujeto le dijo “se quién eres, tengo a tu hija secuestrada, si no vas al banco ahorita y me das Bs. 30 mil, no te la voy a devolver” y que si no es por un vecino que la auxilió, les hubiese depositado el dinero, a pesar que su hija estaba a salvo.
El comisario Oswaldo Villegas, jefe del centro de coordinación policial número 1 de Polimiranda, manifiesta que en esa zona son habituales las llamadas extorsivas, mediante las cuales los reclusos buscan a un compinche que le pasa datos de las posibles víctimas y “luego llaman a los incautos, les dan hasta cinco datos acerca de sus vidas, como su nombre, dónde vive, cuantos hijos tiene, dónde trabaja y posteriormente les exigen una alta suma de dinero para no secuestrar a sus familiares”. El jefe policial explica que el modus operandi de estas bandas carcelarias consta en efectuar hasta 200 llamadas diarias a los incautos y si 3 o 4 de ellos, les depositan el dinero en una cuenta bancaria “están obteniendo hasta Bs. 80 mil por día”.
Sugiere a las víctimas que no les atiendan más las llamadas a estos hampones, ya que lo buscan es intimidar a las personas para que les den dinero. Aclara que “no existe ningún caso registrado de gente que no pague y le secuestren a su familia” y que es falso “que el delincuente tenga contactos en la policía y el Cicpc y que por esa razón no lo van a detener”. /AFA