Un total de 12 familias del sector Barrio Nuevo, perteneciente a la parroquia Macarao del Distrito Capital, perdieron sus viviendas a causa del doble terremoto del pasado 24 de junio.
En diálogo con Avance, Rosa Meléndez, una de las afectadas, relató los momentos de angustia que vivió por los movimientos telúricos: «Cuando empezó el terremoto pegué un grito. Queríamos salir, pero no pudimos porque la puerta se nos cerró. Empujamos durísimo para poder salir. Sentimos que la casa se iba para un lado, pensé que íbamos a parar allá abajo. Hasta que otro hijo mío abrió y pudimos salir a la vía».
Parte de las paredes del inmueble se desplomaron y los pisos quedaron agrietados. Las ocho personas que vivían allí tuvieron que trasladarse a otro lugar, pero regresan constantemente para resguardar los pocos enseres que pudieron salvar. Por su parte, Cleidar Cortez hizo un llamado a las autoridades para que ofrezcan ayuda urgente: «Que vengan a poner solución a esto. Uno tiene niños pequeños, ¿cómo hacemos para tenerlos aquí? Así no se puede».