Históricamente, el cáncer de mama ha sido asociado a edades más avanzadas; sin embargo, las consultas médicas registran un incremento progresivo de diagnósticos en mujeres menores de 40 años.
El diagnóstico en etapas iniciales eleva la probabilidad de curación por encima del 95% y permite aplicar tratamientos menos agresivos.
La doctora Isabel Gago, oncóloga clínico y radioterapeuta de la Clínica de Prevención del Cáncer de la Sociedad Anticancerosa de Venezuela (SAV), señaló que, a nivel mundial, entre el 5% y el 7% de los casos ocurre en este grupo etario, pero en Latinoamérica y Venezuela la cifra asciende a un rango de entre 10% y 12%, aumentando cerca de un 1% a 2% cada año. Precisó que este incremento responde a múltiples factores asociados al estilo de vida moderno, como la postergación de la maternidad después de los 30 años, la reducción de los periodos de lactancia materna y una mayor exposición al sedentarismo, hábitos nutricionales, el estrés y el consumo de alcohol.