Un potente terremoto de magnitud 7,7 sacudió la costa de Indonesia este sábado, dejando al menos 38 personas muertas, el colapso de edificios y escenas de pánico en la región insular de Flores.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) ubicó el epicentro a 68 kilómetros al norte-noroeste de la ciudad de Ende, en la provincia de Nusa Tenggara Oriental, a una reducida profundidad de 10 kilómetros y seguido de varias réplicas.
Aunque las autoridades emitieron inicialmente una alerta de tsunami que instaba a evacuar las zonas costeras, la advertencia fue levantada poco después al descartarse variaciones peligrosas en el nivel del mar.
Los equipos de rescate desplegados por la Agencia Nacional de Gestión de Desastres continúan buscando sobrevivientes entre los escombros, especialmente en Maumere, mientras atienden a los heridos en las tres regencias más golpeadas: Sikka, Manggarai y Manggarai Oriental.