Tal vez son muy pocas las personas que han pasado por Avance y que no han tenido la dicha de conocer a la siempre querida y respetada Judith Rincón, una mujer que a punta de disciplina, amor por lo que hace, respeto, honestidad y discreción se ha mantenido en esta empresa por casi 16 años ininterrumpidos, desempeñándose como Operaria de Mantenimiento, pero ganándose a pulso el corazón de todos los que la conocen.
La señora Judith, como cariñosamente se le conoce, ingresó a este medio en octubre del 2001, tras salir durante una reducción de personal en la anterior empresa donde laboraba, en la que se mantuvo por cuatro años y medio consecutivos.
“Después de pasar tres meses sin trabajar, una ex compañera me recomendó que metiera mis papeles a la recién inaugurada sede del Diario Avance en la avenida Bolívar, así lo hice y para mi sorpresa no pasaron ni tres días cuando ya me estaban llamando para que comenzara con ellos; me dio mucha cosita porque yo ingresé pero mi amiga no”.
Recordó que para ese entonces fue muy bien recibida por todo el equipo que aquí laboraba, entre ellos Ronald Peñaranda, Sonia Sánchez, Millie Zurita, Carlos “Cachucha” Arteaga, Adriana Adamo, Judith Rebolledo, Yoar Durán, Joel Aranguren, Raúl Romero, entre otros. “A medida que pasaba el tiempo se desincorporaban unos e ingresaban otros en todos los departamentos, pero con todos he mantenido siempre una excelente relación laboral y con algunos hasta de bonita amistad”.
Con un deslumbrante brillo en la mirada mencionó que hoy por hoy mantiene una relación muy cercana con profesionales que ya hoy no están en esta empresa, “Norma Longa, Eliada Osorio, Keily Oropeza, Yulibeth Amaya, mi inolvidable loquito Jesús Tovar, así como Félix Laucho y Amy Torres son parte del tesoro invaluable que conservo”. También hizo alusión de mucho, en ese rango, que se mantienen activos en la empresa, tal es el caso de Carmen Terán, Noelin Castro y esta redactora.
“Estoy convencida de que la clave para surgir o mantenerse en este tipo de trabajo está en hacer las cosas bien y ser prudente ante la infinidad de cosas que uno ve y escucha. La confianza que me he ganado con todos mis jefes y compañeros es porque he mantenido la confidencialidad hasta de asuntos personales que me han hecho saber, ellos me han hecho parte de su familia, eso me hace sentir orgullosa de mí misma, y yo los he hecho parte de la mía; pienso que entre más confianza mayor respeto”.
Un hogar formativo
Explicó que en Avance ha crecido personal y profesionalmente dentro de su área. “Aquí he vivido momentos muy felices, cada día es una aventura, por eso y otras cosas más pienso mantenerme trabajando en esta empresa muy por encima de mi jubilación. Esta es sin duda mi segunda casa, el ambiente tan agradable, la solidaridad y respeto de la gente así como la flexibilidad laboral es muy valioso, hacen que uno se sienta cómodo y no solo ser ‘la señora que limpia”.
“Es importante para mí hacer las cosas bien en todo momento, que si limpio un escritorio pues que brille y que mi sello personal sea reconocido por todos, incluso en mi casa, tal vez sea un defecto o quizás una virtud pero me gusta ver que todo quede perfecto, me superviso y soy exigente conmigo misma porque a la final eso brinda una gran recompensa, la satisfacción del deber cumplido”.
Tanto ha sido el crecimiento de esta encantadora señora dentro de la familia del Diario Avance que incluso ha desarrollado sin querer queriendo olfato crítico a nivel periodístico. “Me llena de alegría ver como mis sugerencias son tomadas en cuenta por gente como Ronald Peñaranda, quien siendo sub director de esta empresa atiende mis planteamientos sobre las notas que se publican, son casi 16 años leyendo a diario este periódico y como soy amante de la lectura he aprendido a distinguir errores y descuidos”.
“Veo con preocupación el cambio profesional de muchos periodistas, reporteros y personal administrativo, que hoy día no tienen aspiraciones, solo se quejan o simplemente se conforman con un 15 y último. La generación de antes se esmeraba por salir adelante y aprender, eso los llevó a catapultarse y ha posicionarse en importantes cargos, es muy bonito ver como surgen de esa manera. También pienso que el sentido de pertenencia con la empresa debe tenerse siempre presente”.
Experiencias inolvidables
Entre esos gratos recuerdos que aseguró guardar con mucho aprecio, mencionó la vez en que el señor Johanist, técnico informático, le sugirió a uno de los dueños de Avance que se la llevara a ella para la sucursal que tenía esta empresa en La Guaira, para que instruyera al personal de allá sobre cómo hacer bien el trabajo de mantenimiento. “Sentí algo muy bonito ante aquella semejante referencia en la que me ponían como ejemplo a seguir”.
Asimismo mencionó un hecho para ella admirable y de gran valor. “En una oportunidad, organizaron una fiesta para los trabajadores en el área externa de la empresa; todo fue muy bonito con toldos, música, varias mesas y hasta un carrito de perros calientes. Pero de pronto cayó un palo de agua fortísimo y nos tocó trasladar todo hacia los espacios internos, lo que me impresionó fue ver al señor Pablo Da’ Silva colaborando con nosotros en ese corre corre, nos ayudó sin miramiento alguno a pesar de su envestidura; eso habla muy bien de su calidad humana y su don de gente”.
Otro hecho que rememoró con mucha alegría fue uno de sus cumpleaños, en 2013, cuando fue sorprendida por un grupo de compañeros de trabajo, quienes por iniciativa propia le armaron una bonita pancarta de felicitación y le regalaron un bello ramo de flores, así como un dulce exquisito para cantarle por primera vez en muchos años el cumpleaños feliz. “Momentos como esos tres que mencioné son muy alentadores, motivan a uno a seguir siendo cada día mejor”.
Redacción: MARIBEL SÁNCHEZ