Un bote de aguas servidas tiene verdes a vecinos y transeúntes de la calle Ricaurte desde hace más de un mes. “Cuando llueve esto se vuelve un desastre”, denunció Lina Ramírez, habitante.
Añadió que la situación se generó por una alcantarilla tapada, lo que ocasiona el deterioro de la vía y la incomodidad de los peatones. Destacó que a escasos metros se encuentra un Mercal y los clientes están expuestos a contraer infecciones. “Es imposible transitar sin ser afectados por la contaminación”.
Señaló que el martes Hidrocapital fue a realizar un supuesto mantenimiento, pero la falla sigue igualita. “Arreglan por donde pasa la reina”. Carolina Palacios le hizo un llamado a Sanidad para que realice operativos de fumigación en la zona, ya que por el agua estancada proliferan las moscas y plagas.Johada Pérez/ac/Foto: Gioersy Mendoza