“La Escala de Holmes y Rathes (1967) nos muestra una lista de circunstancias o condiciones de la vida que pueden llegar a amenazar, desafiar, exceder o dañar nuestras capacidades psicológicas o biológicas de adaptación, generándose con ellas un conjunto de respuestas motoras, cognitivas y psicofisiológicas en un intento de adaptarse a dicha situación”.
La explicación la dio Katherine Duarte médico psiquiatra quien agregó: “las respuestas a cada una de estas situaciones van a depender de múltiples factores entre los cuales se podrían mencionar la edad, el sexo, el nivel educativo, las experiencias o aprendizajes previos, la cultura o la religión”.
“La pobre o nula respuesta o adaptación a estos acontecimientos vitales estresantes podrían producir cambios en la salud a corto, mediano y largo plazo, con la consecuente aparición de nuevas enfermedades o el empeoramiento de enfermedades previas”.
Señaló que “cuando hablo de adaptación no me estoy refiriendo a no sentir absolutamente nada o a resignarse sin más ni más a alguna de estas situaciones, sino al hecho de tener la capacidad de reconocer que ocurrió, que posiblemente escapó de nuestro control que ocurriera, que debemos aceptarlo porque negarlo no hará que desaparezca y que debemos afrontarlo y aprender de él de la mejor manera posible, o al menos de una forma sana”./EF/ct