Un hueco en la calle Larrazabal en Los Teques que se abrió producto de un bote continuo de aguas blancas dificulta el paso de vehículos.
“Desde hace cuatro años está esa tronera que con el paso del tiempo se ha estado abriendo más y más, a tal punto de obstaculizar gran parte de la carretera, cada vez que hay agua, creando un pozo”, manifestó un lugareño.
Otro habitante destacó que “el problema es que ese hueco seguirá creciendo, la fuga, si eso no se acomoda no hacemos nada, yo creo que hasta parte de la carretera puede desplomarse”.
Vecinos en varias ocasiones han rellenado el cráter con escombros y tierra, pero al llover todo ese trabajo se pierde /GC/rp