El papa León XIV se reunió en el Vaticano con la Asociación Internacional de Exorcistas (AIE) para abordar el aumento global del satanismo, el ocultismo y el esoterismo. Durante el encuentro, los especialistas entregaron un informe que advierte sobre una “situación dolorosa y cada vez más extendida de personas seriamente afectadas” por estas prácticas.
La organización propuso que cada diócesis designe al menos un sacerdote formado en la materia para evitar dejar a los fieles “sin defensa ante graves ataques espirituales”. El vicepresidente de la AIE, Francesco Bamonte, señaló que ignorar estos fenómenos puede empujar a los afectados a buscar “soluciones inapropiadas” fuera de la Iglesia.
Bamonte subrayó que la difusión de estas corrientes “abre puertas y ventanas a la acción extraordinaria del demonio”. Según el religioso, esto puede derivar en casos de “posesión, vejación, obsesión o infestación diabólica” en quienes recurren a dichas prácticas en el mundo actual.








