Bajo la consigna de «No a la guerra», los presidentes Pedro Sánchez y Luiz Inácio Lula da Silva sellaron este viernes una ambiciosa alianza de 15 acuerdos que refuerza la cooperación entre España y Brasil.
El encuentro no solo consolidó la relación económica, sino que marcó una postura firme contra el intervencionismo en Oriente Medio y a favor de un orden internacional basado en la paz.
Los convenios abarcan áreas críticas como la seguridad y lucha contra el crimen organizado, defensa de la sostenibilidad, combate a la violencia de género, servicios consulares y la prórroga de acuerdos de seguridad social para garantizar las jubilaciones en ambas naciones.
«No solo hemos firmado acuerdos, sino que hemos reafirmado nuestra voluntad de que nuestras sociedades avancen conjuntamente», resaltó Sánchez, quien instó a redoblar esfuerzos por un multilateralismo reforzado ante un mundo que tiende a la fragmentación.
Pese a las críticas compartidas hacia la administración de Donald Trump por su presunto irrespeto al derecho internacional, Lula aclaró que la cita en Barcelona no debe interpretarse como una reunión «anti-Trump», sino como un foro sobre el estado y la salud de la democracia.
En el ámbito económico, los mandatarios destacaron:
Acuerdo UE-Mercosur: Sánchez reafirmó su impulso al pacto para crear la mayor área de libre comercio del planeta (700 millones de personas).
Cooperación Policial: Se informó la incautación de más de 10 toneladas de droga mediante operaciones conjuntas contra el narcotráfico.
Solidez Comercial: Brasil se consolidó en 2025 como el quinto destino de las exportaciones españolas.