Mujeres que cuidan sus hogares sacan tiempo para moverse y mantenerse saludables
En Venezuela, el Día de las Madres se vive con especial admiración hacia esas mujeres que, además de criar a sus hijos y sostener sus hogares, sacan fuerzas de donde sea para mantenerse activas, fuertes y con vitalidad.
Lejos de quedarse solo en el rol tradicional, muchas madres han convertido el deporte en una forma de vida, un ejemplo diario para sus familias y una manera de cuidar su salud en medio de las dificultades del día a día.
Dos historias muy distintas, pero con el mismo espíritu, reflejan esa realidad: la de Bárbara Pernía y la de Gladys Elena Silva de Pérez. Una joven campeona de Hyrox y una abuela Guinness comparten algo poderoso: la convicción de que moverse es la mejor forma de quererse y de enseñar a los suyos.
Ambas demuestran que la edad, las responsabilidades o los años no son excusa para dejar de lado el bienestar físico y mental.
Bárbara: Una madre y esposa campeona
Bárbara Pernía, de 33 años, dermocosmiatra e instructora de extreme bike y entrenamiento funcional, es de esas madres que viven el deporte con pasión desde muy joven. Madre de Mateo, un niño de 7 años que ya incursiona en la natación, ha logrado combinar su vida profesional con una destacada carrera deportiva. Lleva diez años practicando Crossfit y ha brillado en competencias de Hyrox, donde junto a su equipo se ha quedado con el primer lugar.

“Quiero darle el ejemplo a mi hijo de que, con constancia y disciplina, puede lograr lo que se proponga. Tener amor propio es una manera de cuidar a la familia y proteger su salud”, dice con convicción.
Su esposo, Carlos Ituriz, es tenista activo desde hace una década y compite en la sexta categoría del Club Campestre Pan de Azúcar. En su casa, el deporte es cosa de todos.

Próximamente, Bárbara participará en una competencia estatal de Hyrox en Valencia.
Gladys Silva: Vitalidad que no se rinde
Con 78 años, cinco hijos y dos nietos, Gladys Elena Silva de Pérez es la prueba viviente de que la energía y la independencia no tienen fecha de vencimiento. Esta sanantoñera encontró en el ejercicio su mejor aliado para seguir siendo funcional. “Entreno para aprender a moverme correctamente y seguir siendo independiente”, afirma con orgullo.

En 2022 vivió un momento histórico al obtener la certificación Guinness como la bailarina de mayor edad en la rueda de salsa casino más grande del mundo. Hoy sigue activa: tres veces por semana se une a “La Tribu 360”, un grupo comunitario de entrenamiento en San Antonio donde conviven personas de todas las edades.
Su consejo es sencillo pero poderoso: “Quedarse en casa te encierra y te hace sentir vieja; hay que salir, conversar y moverse”. Para Gladys, estar activa es la mejor manera de cuidar su salud y, al mismo tiempo, a su familia.