El candidato presidencial peruano, Roberto Sánchez, denunció la existencia de «un fraude en desarrollo» en el proceso electoral y adelantó que no reconocerá el gobierno de su principal rival, Keiko Fujimori, quien lidera el conteo con el 50,11% de los votos válidos frente al 49,88% de Sánchez, con el 99,71% del escrutinio completado.
Aunque no ha presentado pruebas que sustenten sus señalamientos, el aspirante solicitó formalmente la anulación del voto en el exterior, argumentando que este proceso vulneró las normas establecidas por el ente comicial para la segunda vuelta y afectó de manera grave el desarrollo de los comicios.
Sánchez aseguró que existió una supuesta manipulación en la votación del extranjero para beneficiar al partido Fuerza Popular, liderado por Fujimori.
Ante este escenario, el candidato advirtió que, si el jurado electoral no resuelve la situación apegándose a la seguridad jurídica, el fraude se habrá consumado, por lo que reiteró su postura de desconocer los resultados bajo esas condiciones de transgresión normativa y prometió mantener una lucha democrática en el marco de la ley y la Constitución.