Mujer fue víctima del deslave y de los recientes terremotos en el litoral
Con un cansancio notorio, sentada en una silla playera y con lágrimas en los ojos, Nileth Margarita Alvarado relató su historia como sobreviviente del doble terremoto del pasado 24 de junio. Residía en Tanaguarenas, estado La Guaira, y hoy, desde un refugio improvisado en el campo de golf de Caraballeda, en Caribe, expresó su dolor al revivir una nueva catástrofe natural en la entidad.
Alvarado explicó que, aunque parte de su familia logró salvarse de los derrumbes, varios de sus conocidos quedaron tapiados y aún desconoce si siguen con vida. “Todas estas carpas que ven aquí son de mi familia. Lo que estamos viviendo es horrible, porque no tenemos nuestro hogar y nos hace falta”.
Comentó que, si bien la atención en el centro de asistencia no es precaria, en ocasiones la comida llega en estado de descomposición debido a las distancias del traslado. “Pero no se le echa la culpa a las personas [que nos atienden]”, aclaró.
El temor a una nueva desgracia
Los terremotos no son la primera emergencia que Nileth Alvarado vive en carne propia; también es sobreviviente de la vaguada de Vargas de 1999. Al haber presenciado ambas tragedias con más de dos décadas de diferencia, ha tomado la firme decisión de no querer permanecer en La Guaira.
“Pasó el deslave de Vargas y ahora esto. Nosotros somos sobrevivientes de aquello y ahora nos toca este terremoto… Yo ya no quiero estar con mi familia aquí”.
Llamado a las autoridades
Ante la alarmante situación, Alvarado hizo un llamado directo a las autoridades nacionales para solicitar su traslado a Caracas, donde considera que ella y su familia podrían estar más seguros.
Entre los damnificados circula el rumor de un posible traslado hacia la Ciudad Vacacional Los Caracas; sin embargo, los refugiados advierten que no es una alternativa viable ni segura. “Imagínate tú, ir a donde hay más playa todavía”, sentenció Alvarado.