El Departamento de Estado informó que Estados Unidos ha destinado más de 386 millones de dólares en ayuda humanitaria para atender a las víctimas de los terremotos de hace dos semanas en Venezuela.
Esta asistencia se está canalizando a través de organizaciones como la Cruz Roja, Unicef y el Programa Mundial de Alimentos, e incluye atención médica, víveres, agua potable y refugios temporales.
Hasta el momento, la administración de Donald Trump ha entregado unas 400 toneladas de suministros, beneficiando a cerca de 70.000 personas.
Para agilizar los envíos, Washington activó un puente aéreo semanal desde Miami en una alianza entre el Departamento de Estado, la organización Airlink y Amazon, lo que permitirá trasladar la carga sin costo para las ONG.
Por otra parte, el apoyo estadounidense también abarcó el despliegue de brigadas de rescate urbano provenientes de Virginia, California y Florida. Estos especialistas formaron parte de un esfuerzo internacional de más de 2.400 rescatistas de 29 países y casi 200 perros entrenados que trabajaron en las zonas colapsadas.
Aunque estos equipos de salvamento ya regresaron a sus bases tras cumplir su misión, el gobierno norteamericano aclaró que todavía mantiene personal en el terreno para coordinar la distribución de los recursos y la asistencia humanitaria.