El jefe humanitario de la ONU, Tom Fletcher, solicitó flexibilizar las sanciones contra Venezuela para asegurar que no afecten la ayuda ni la reconstrucción tras el doble terremoto del 24 de junio.
Desde Playa Grande, Fletcher advirtió que el desastre restará varios puntos al PIB, por lo que la OCHA busca recaudar 300 millones de dólares adicionales para atender a 1,3 millones de damnificados, planeando además trabajar con el Banco Mundial y el FMI en la recuperación a largo plazo.
«Para nosotros siempre es importante que tengamos excepciones humanitarias, que nada de lo que necesitemos para el apoyo humanitario esté sujeto a sanciones», dijo el subsecretario general de la ONU
Por otra parte, el diplomático británico reconoció que la distribución de los recursos es compleja, pero pidió mejorar la coordinación entre agencias, ONG y el sector privado.
Fletcher enfatizó que la ONU cuenta con mecanismos robustos para garantizar que toda la asistencia llegue a su destino final y salve vidas, asegurando que el objetivo central es reconstruir las zonas afectadas y devolver la esperanza a la población venezolana.