Una joven de 20 años, estudiante de farmacia, y su novio murieron tras desplomarse la torre B de la Opppe 26, en la parroquia Caraballeda, estado La Guaira, a raíz del doble terremoto que sacudió a varias regiones de Venezuela el 24 de junio.
Pedro Ramón López, abogado y dirigente comunal, es el papá de la chica de nombre Resbel, y en conversación con Avance habló de los momentos difíciles que enfrenta junto a los demás familiares. Ellos permanecen en el refugio que funciona en el campo de golf, donde están albergadas unas 400 personas.
A este hombre y a su esposa, los terremotos los sorprendieron fuera del apartamento. Él salió a comprar unos medicamentos, pues es diabético e hipertenso, y acordó encontrarse con su pareja en el Farmatodo de Los Corales y de allí se fueron a la casa de la suegra en Corapalito, también en Caraballeda.
“Allí nos agarraron los terremotos, algo que no logró entender todavía. Enseguida nos vinimos para al apartamento porque sabía que mi hija estaba allí”.
Después de un esfuerzo descomunal, Pedro pudo rescatar a su muchacha a los 21 días. “No soy patólogo ni experto en la materia, pero cuando la encontramos tendría tres o cuatro días de muerta”.
Lo presume por las condiciones de su piel. “Tenía un poquito de olor, pero no tanto. La reconocimos porque llevaba una esclavita que le regaló la mamá. El novio trató como de protegerla porque aparecieron abrazados”. Este padre sueña con retirar el título profesional de Resbel, porque tenía un elevado promedio en sus notas. “Siempre fue una excelente estudiante”.