La ola de incendios forestales en España y Francia ha dejado al menos una persona fallecida en la localidad de Manises y más de 300.000 evacuados, registrando la mayor operación de desplazamiento en suelo francés desde la Segunda Guerra Mundial.
Ante esta emergencia, los equipos de socorro mantienen un despliegue masivo en el suroeste de Francia y el centro de España, con focos que continúan activos y fuera de control cerca de Madrid y en la región de Gironda, dejando además decenas de bomberos heridos.
Las autoridades de ambos países se preparan para un escenario aún más complejo debido a un nuevo repunte de las temperaturas, que podrían alcanzar los 38 °C a mediados de esta semana.
La falta de lluvias significativas y el regreso del calor extremo amenazan con complicar las labores de extinción de las fuerzas militares, policiales y de bomberos que se encuentran combatiendo las llamas en el terreno.